Levantamiento y estado real
Geometría, estructura, cerramientos, cubierta, humedades, carpinterías e instalaciones existentes se documentan antes del proyecto.
En Majadahonda, ARSITEK aborda tanto viviendas nuevas como transformaciones integrales de chalets cuando la estructura y la parcela permiten alcanzar un resultado de alto nivel. La decisión clave es saber qué merece conservarse y qué conviene rehacer para mejorar distribución, envolvente, instalaciones y relación con el jardín sin encadenar compromisos técnicos.
Cambiar cocina, baños y acabados puede transformar la imagen, pero no corrige por sí solo superficies frías, infiltraciones, ruido, ventilación deficiente o consumos altos. La oportunidad de una reforma integral es intervenir también en la calidad invisible.
ARSITEK estudia la secuencia completa: redistribución, estructura, fachadas, cubierta, huecos, hermeticidad, ventilación, climatización y renovables. Cuando el edificio no permite alcanzar un estándar completo, se priorizan las mejoras con mejor relación entre impacto, coste y riesgo constructivo.
La primera fase debe responder si el edificio existente es una buena base. Solo después se define cuánto transformar y qué prestaciones son razonables.
Geometría, estructura, cerramientos, cubierta, humedades, carpinterías e instalaciones existentes se documentan antes del proyecto.
Se priorizan distribución, relación con exterior, número de estancias, accesibilidad, privacidad y cambios que justifican la inversión.
Se analizan continuidad de aislamiento, control de infiltraciones, sustitución de huecos, ventilación y espacio disponible para nuevos sistemas.
Demoliciones, refuerzos, envolvente, instalaciones, acabados y exterior se integran en una previsión global para evitar una reforma que crece sin control.
No todos los inmuebles necesitan la misma intervención. ARSITEK define el servicio a partir del diagnóstico y del nivel final que el propietario quiere alcanzar.
Revisión técnica para decidir si el inmueble permite una transformación profunda con garantías.
Nueva organización de espacios, estructura e instalaciones para adaptar la vivienda a una forma de vida actual.
Mejora de aislamiento, carpinterías y hermeticidad compatible con las limitaciones reales del edificio.
Cuando la parcela y el objetivo justifican empezar de cero, diseño integral con estándar Passivhaus y arquitectura a medida.
Conexión entre espacios de vida y exterior coordinada con sombra, privacidad y confort estacional.
Definición previa suficiente para coordinar licencias, obra, gremios, control de calidad y entrega.
La pregunta principal no es cuánto cambiar, sino qué resultado puede garantizarse con la base existente y qué inversión requiere.
No siempre de forma completa. Geometría, estructura, medianerías, encuentros, huecos y espacio disponible pueden limitar la continuidad de aislamiento y hermeticidad. Se debe diagnosticar antes de prometer un resultado.
Cuando la parcela, estructura o implantación aportan valor y el presupuesto permite intervenir en distribución, envolvente e instalaciones, no solo en acabados. La comparación con obra nueva debe hacerse con costes globales.
En una intervención que afecta estructura, instalaciones, envolvente y acabados suele ser poco práctico y puede complicar seguridad y secuencia de obra. Debe valorarse caso por caso en la planificación.
Indica si se trata de vivienda existente o solar, superficie aproximada, qué problemas quieres resolver, nivel de transformación y rango de inversión. Con esos datos podemos orientar la primera revisión técnica.
Encajan especialmente propietarios que quieren transformar de verdad una vivienda —confort, distribución, energía y acabados— o construir una nueva casa de alto nivel sin separar el diseño de su viabilidad constructiva.